Ya que los kokedamas son redondos y están hechos de fibras que retienen el agua, el riego tiene que ser distinto al de un macetero tradicional.
En este caso, debes dejar reposar la bola en un recipiente con agua, hasta 3/4 de la bola, no es necesario sumergirla completamente, ya que puede promover la aparición de hongos.
Con unos 15-20 minutos en el agua, absorberá pasivamente todo lo que necesita para compartir con las raíces, sin saturar el sustrato. Recuerda que las raíces para crecer requieren de nutrientes, agua y aire.
Al sacarla del agua, se deja escurrir algunos segundos, y luego la dejas en una base (plato plano o soporte del material que te guste), o puedes colgarla! Lo importante es que no esté dentro de un macetero o recipiente, ya que es probable que aparezcan hongos, y las raíces quieran salir de la bola, deteriorando la técnica.
Al paso de los días, notarás que la bola va perdiendo peso y secándose al tacto. Luego de unos 7-10 días en verano, y casi 1 mes en invierno, la bola estará muy liviana y seca: ese es el momento de volver a regar!
En nuestro instagram tenemos un videito tutorial con el paso a paso, te invitamos a verlo AQUÍ!
